Los delitos contra la salud pública, que es la categoría que utiliza la ley española para el tráfico de drogas, están entre los más perseguidos del país, y van mucho más allá de las grandes operaciones. Transportar, poseer, cultivar o entregar sustancias estupefacientes puede encajar en el artículo 368 del Código Penal. Las penas van desde la prisión de duración relativamente corta hasta penas muy largas, según sobre todo el tipo de sustancia, la cantidad y la concurrencia de algún agravante. Si estás investigado, las primeras decisiones del caso suelen ser las que más pesan.
Fukuro Legal defiende a particulares y empresas en procedimientos por delitos de drogas ante juzgados y tribunales de toda España. A continuación, una visión general de cómo se estructura el delito y dónde suele centrarse la defensa.
Cómo trata la ley española los delitos de drogas
El Código Penal distingue básicamente entre sustancias que causan grave daño a la salud y las que no, con penas notablemente más altas para las primeras. La conducta abarcada es amplia: incluye cultivar, elaborar, traficar, promover, favorecer o facilitar el consumo ilegal por terceros, y la posesión con esa finalidad. La tenencia para el propio consumo no es delito, aunque puede dar lugar a una sanción administrativa, por lo que la frontera entre consumo personal e intención de traficar es a menudo la cuestión central del caso.
Penas y subtipos agravados
Más allá del tipo básico del artículo 368, el Código Penal recoge en los artículos 369 y siguientes formas agravadas que elevan la pena de forma sustancial. Las más frecuentes son:
- Cantidades de notoria importancia de la sustancia.
- Difusión a menores, a personas en tratamiento o en lugares como centros docentes o establecimientos penitenciarios.
- Pertenencia a una organización o desempeño en ella de funciones de dirección o responsabilidad.
- Empleo de violencia, armas, o adulteración que incremente el daño.
- Tráfico cometido por autoridades o profesionales con abuso de su posición.
Existen además los llamados subtipos hiperagravados para supuestos extremos, así como previsiones específicas sobre el comiso de las ganancias y los efectos del delito. Como las cifras se mueven mucho con cada factor, es esencial valorar pronto y con precisión la acusación que realmente se está sosteniendo.
Dónde suele centrarse la defensa
Una defensa seria en un caso de drogas rara vez se apoya en un solo argumento. Líneas de trabajo habituales:
- La licitud del registro, del control, de la intervención de las comunicaciones o de la entrada en domicilio, y si la prueba se obtuvo con pleno respeto a los derechos fundamentales.
- La cadena de custodia y el análisis de la sustancia, incluidos su peso y pureza, que influyen directamente en la pena.
- Si los hechos revelan tenencia para el propio consumo o intención de traficar.
- El grado de participación, distinguiendo al organizador de quien tiene un papel menor o periférico.
- Las circunstancias atenuantes, incluida la drogadicción cuando es relevante, y, en su caso, la negociación de una conformidad que refleje la situación real.
Actuar desde las primeras horas, idealmente durante la detención policial, condiciona a menudo todo lo que viene después: la primera declaración, la impugnación de la prueba y la decisión sobre la prisión provisional. Puedes leer más sobre tu posición en esas primeras horas en nuestra guía sobre los derechos del detenido en España.
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Fukuro Legal trabaja exclusivamente en defensa penal, con oficinas en Madrid, Palma de Mallorca, Málaga y Alicante y una línea 24 horas para detenciones, en español, inglés y alemán. Si tú o un familiar estáis siendo investigados por un delito de drogas, consulta nuestro trabajo en delitos contra la salud pública y nuestras competencias en defensa penal, o escríbenos cuanto antes. Si te encuentras fuera de España, esta es nuestra página para clientes internacionales: abogado penalista en España.

